3 tendencias de la #MoneyConf2016 que las finanzas tecnológicas no deben perder de vista

Se acaba de celebrar en Madrid la #MoneyConf2016, el evento internacional de referencia donde se dan cita los principales players del sector de las finanzas tecnológicas, tanto entidades bancarias como Fintech y empresas de servicios financieros.

Durante las diferentes conferencias se han apuntado ideas interesantes para el sector, y se ha profundizado en algunas de las principales tendencias tanto para este 2016 como para el futuro.

La conclusión principal es que el factor decisivo para la competitividad no es ya la tecnología en sí, sino el conocimiento de los nuevos hábitos y comportamientos del consumidor y la capacidad de utilizar la tecnología para aprovechar al máximo este conocimiento.

La banca, mucho más cercana al usuario

Los servicios financieros actuales van mucho más allá del simple depósito de dinero o el asesoramiento en productos de inversión, sino que tienen un papel mucho más activo: ayudan al cliente a gestionar su dinero. Así, los procesos tradicionales y la tecnología existente hasta el momento no son suficientes, la banca necesita entender a las personas, lo que quieren y cómo y cuándo lo quieren para proporcionar servicios de valor añadido.

En este sentido, las empresas Fintech tienen una clara ventaja sobre los modelos de negocio tradicionales, ya que han nacido con un enfoque más cercano al marketing que a las finanzas, y su aproximación a los servicios y soluciones está totalmente centrada en el usuario. En cambio, muchas entidades bancarias tradicionales todavía están adaptando los procesos offline a los nuevos canales y redefiniendo la aportación de valor en los procesos online.

¿Y cuál es la clave del conocimiento del consumidor? La respuesta la encontramos en el Big Data, cuyos sistemas proporcionan información cada vez más precisa y predicciones más afinadas, lo que permite tomar mejores decisiones estratégicas.

La carrera por la confianza del consumidor

En cambio, las entidades tradicionales parten con una ventaja respecto a las Fintech: la confianza del usuario. Los consumidores actuales lo tienen claro: quieren una buena experiencia de usuario, y quieren seguridad, lo que implica confianza.

Las Fintech han realizado grandes avances en lo que respecta a la experiencia de usuario, pero las entidades financieras tradicionales llevan mucho tiempo construyendo confianza y a menudo tienen una potente imagen de marca, lo que juega a su favor. En cambio, las Fintech primero tienen que convencer al usuario de que pruebe su producto o servicio, y a partir de aquí construir esa confianza.

A partir de aquí, hay dos opciones: competir por encontrar la fórmula ideal entre User Experience y confianza, o crear alianzas entre banca tradicional y Fintech para ofrecer al consumidor lo mejor de ambos modelos, una opción que ya han aplicado muchas empresas financieras.

La seguridad digital pasa por la biometría

Como era de esperar, el crecimiento del volumen de negocio se ha traducido también en un incremento de los ataques a la seguridad, especialmente en el canal móvil. Un dato muy ilustrativo del crecimiento de este canal es que el fraude online vía mobile se ha incrementado en un 65%.

Afortunadamente, los sistemas de seguridad digital y verificación de la identidad también evolucionan. Aunque el password tradicional no morirá en un día, las tendencias apuntan a un papel cada vez más relevante de la biometría en la identificación del usuario, ya que es el único sistema que permite identificar que el usuario es quien dice ser mediante su propio dispositivo, ya sea móvil, tablet o desktop.

Pero el reconocimiento del usuario por biometría no es suficiente por si solo para una verificación fiable, se necesita que esta verificación esté ligada a un documento de identidad. Así, el futuro de la identificación digital apunta hacia un sistema que aúne la biometría con la validación del documento de identidad.